Parte de la historia de El Chamizal tiene que ver con la buena vecindad de Estados Unidos con México.

En 1962 el presidente estadounidense John Fitzgerald Kennedy visitó la Ciudad de México, a su llegada, fue recibido por miles de personas en un gran desfile acompañado del presidente mexicano, Adolfo López Mateos. Luego de un diálogo entre ambos presidentes llegó a la idea de resolver una disputa que llevaba más de 100 años entre ambos países: se trataba de definir de una vez por todas la pertenencia de El Chamizal, un espacio de 177 hectáreas.

En la década de los años 60 México obtuvo la devolución de este territorio, la única devolución que se ha obtenido de Estados Unidos después de la guerra en 1848 que le quitó el 55% del territorio a México y a la fecha se considera el mayor logro de la diplomacia mexicana.

El Chamizal es un orgullo nacional y hoy vuelve a ser motivo de disputa, debido a que algunos empresarios de la ciudad quieren apropiarse de dicho territorio que es patrimonio de los mexicanos, para construir un Centro de Convenciones.

Luego de que varios activistas, ambientalistas, artistas, académicos e investigadores se pronunciaran en defensa del parque ante la posible construcción de este Centro de Convenciones, se establecieron algunos acuerdos con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT); entre ellos está la revisión jurídica, de todos los comodatos que han sido entregados, ventas de terrenos y un análisis de cómo ha sido repartido el parque.

Se ha hecho el llamado constante para que se observe y vigile bien lo que está haciendo el gobierno por respetar el derecho a la ciudad y sus ciudadanos, así como a preservar el patrimonio histórico, cultural y ecológico.

La historia también está marcada por las relaciones entre el gobierno local, estatal y federal y los empresarios que promueven este tipo de obras que en su mayoría sólo defienden sus intereses económicos.

En últimas noticias, los empresarios interesados han solicitado al gobierno municipal a entregar el plano que establece la delimitación de El Chamizal argumentando que el proyecto «no abarca todo el Chamizal» porque «se piensa que es todo el parque» pero no es así según José Mario Sánchez Soledad presidente de la Coparmex.

Justificando el despojo los empresarios argumentan también que los hoyos no son parte de El Chamizal, esto con la intención de explotar los recursos naturales «sin tocar el parque, las afectaciones no están en el parque» y además alegando que es para beneficio de los ciudadanos poniendo en tela de juicio de dónde a dónde es justificable colonizar un territorio que de entrada fue devuelto a México por Estados Unidos y que pertenece a los ciudadanos mexicanos juarenses.

Y en palabras del activista e investigador juarense Leobardo Alvarado: «Por qué la ciudadanía debemos regalarles nuestro patrimonio para uno de sus negocios. Por qué deberíamos creer que solo ellos pueden salvar a quienes vivimos en Juárez. Si alguien ha cometido errores en el desarrollo de la ciudad son el mismo empresariado. Por doquier están sus huellas en el abandono y deterioro infraestructural y social que vivimos por culpa de la visión que ellos y gran parte de la clase política tienen sobre Juárez».

Por Mariana

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